Supervivientes

Familia en duelo, desconsuelo, dolor, búsqueda de ayuda. Prevención del suicidio

Familia en duelo, desconsuelo, dolor, búsqueda de ayuda – Prevención del suicidio

La pérdida de un ser querido por suicidio es un hecho terrible, doloroso e inesperado. Puede ocasionar un dolor intenso que puede ser prolongado y que será diferente y único en cada persona que lo sufre. Llamamos “supervivientes” a los familiares o seres queridos de la persona que ha cometido suicidio, y se calcula que en cada caso, hay unas seis personas relacionadas que sufren las consecuencias morales y emocionales derivadas de estas situaciones. Los supervivientes al suicidio, se encuentran en muchas ocasiones con que las personas de su red social presentan actitudes o creencias negativas o culpabilizadoras sobre el suicidio. Los tabúes y creencias religiosas así como la tendencia a evitar los temas relacionados con la muerte contribuyen a aislar y estigmatizar a estas personas. Si a esto se añade un escaso soporte social, nos encontramos con que existe un elevado riesgo de que presenten duelos complicados, depresión e incluso suicidio En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro: toda la vida en su conjunto duele. Esta pérdida puede traer intensos sentimientos de dolor y luto. Las respuestas y emociones experimentadas en la pérdida por un suicidio pueden diferir de los que se sienten después de otros tipos de muerte. El hecho de que la muerte de un ser querido parezca involucrar un elemento de elección, plantea dolorosas preguntas que no necesariamente aparecen si la muerte hubiese sido accidental o natural. El duelo por suicidio puede ser prolongado.

Las reacciones de los supervivientes al suicidio de un amigo o un familiar son muy variadas

  • Alteraciones de la realidad
  • Preguntas angustiosas
  • Búsqueda de alguna explicación de los sucedido
  • Reacciones anormales a objetos
  • Culpa
  • Autoconcepto bajo
  • Identificación con el suicidio
  • Depresión
  • Tendencias autodestructivas
  • Tristeza continua
  • Miedo
  • Enfado
  • Vergüenza

Todas estas reacciones son normales después de cualquier tipo de duelo, pero son más pronunciadas tras la muerte por suicidio.
¿Cómo puedo enfrentarme a esta situación?
  • RESÉRVATE UN TIEMPO CADA DÍA. Es importante reservar un tiempo cada día, si es posible a la misma hora y en el mismo sitio, de modo que puedas llorar, recordar a la persona muerta, rezar o meditar.
  • ESCRIBE. Lleva un diario para registrar tus sentimientos, pensamientos y recuerdos. Esto puede ayudarte a ganar un cierto control sobre las emociones intensas.
  • HAZ UN POCO DE EJERCICIO. Anda todos los días por lo menos 20 minutos. Generalmente te ayudará a sentirte mejor y mejorarás tu sueño.
  • REDUCE EL ESTRÉS. La meditación, las técnicas de relajación, el masaje o escuchar música pueden ayudarte a reducir el estrés emocional y físico por la pérdida.
  • CUÍDATE. Trata de descansar lo suficiente y comer bien. Piensa en cómo pasar cada día, no más allá. Cuando seas capaz, empieza a dedicar tiempo a las cosas que te hacían disfrutar. Esto no es desleal y te ayudará a enfrentarte mejor con el dolor.
  • EXPRESA TUS SENTIMIENTOS. A algunas personas les ayuda hacer actividades creativas, como la poesía o la pintura, para expresar sus sentimientos. Otras actividades, como la costura, cocina, jardinería o carpintería, pueden también ser de ayuda ante esta situación
  • COMPARTE TU EXPERIENCIA. La participación en grupos de apoyo o la lectura de libros de autoayuda sobre experiencias similares son muchas veces la única forma de compartir lo más profundo de tu pena con otros que han pasado por los mismos sentimientos.
  • COMUNICA LO QUE NECESITAS. Pídele a tu familia o allegados lo que necesites (por ejemplo estar solo o estar acompañado). Así será más fácil que te puedan ayudar.
  • NO TOMES DECISIONES IMPORTANTES. Trata de evitar tomar decisiones importantes, como cambiar de casa o librarte de tus posesiones personales, inmediatamente después de la muerte. Es posible que no estés pensando claramente y puedes hacer cosas de las que luego te arrepientas.
  • DETE TIEMPO. Recuperarse de una muerte por suicidio necesita tiempo para curar, igual que una herida profunda.
  • RESPETA LA ELECCIÓN DE TU FAMILIAR O ALLEGADO. Aunque no estés de acuerdo, te sientas perjudicado o no lo entiendas. Tú no pudiste elegir por él o por ella.
  • NO TE SIENTAS CULPABLE. Incluso para un profesional es muy difícil prevenir un suicidio. No sientas que por lo que dijiste o no hiciste hubieses podido cambiar el desenlace.
  • TU DOLOR NO ES UNA ENFERMEDAD. No significa que estés enloqueciendo. Este dolor tan profundo es una reacción normal de un ser humano sensible frente a la experiencia más difícil que una persona puede vivir ante un duelo por suicidio
  • NO ABUSES DE FÁRMACOS O DE DROGAS. Procura no recurrir al alcohol o las drogas como una forma de aliviar tu tristeza. Si bien te pueden proporcionar alivio en tus sentimientos a corto plazo, impiden el duelo y pueden causar depresión u otros trastornos.
  • SOLICITA AYUDA PROFESIONAL. Si pasa el tiempo y te sigues sintiendo ansioso o deprimido (problemas con el sueño, falta de apetito, pérdida de energía e interés por las cosas, pensamientos suicidas), es importante buscar la ayuda de tu médico.
  • NO BUSQUES EXPLICACIONES. La mayoría de las veces, por más que uno lo intenta, nunca consigue entender las razones que llevaron a un ser querido a quitarse la vida.
Pautas para ayudar a los supervivientes
  • Pregúntale si puedes ayudarle y cómo puedes hacerlo. Es posible que no esté preparado para compartir su dolor y necesite un tiempo para aceptar la ayuda.
  • Déjale hablar a su propio ritmo; lo compartirá contigo cuando esté preparado para hacerlo.
  • Ten paciencia. La repetición forma parte del proceso de superación, y puede que tengas que escuchar la misma historia muchas veces
  • Utiliza el nombre del ser querido en lugar de “él” o “ella”. Esto humaniza al fallecido y resulta más confortable.
  • Puede que no sepas qué decir, pero eso no importa. Lo que el superviviente necesita es tu presencia y escucha incondicional
  • No se trata de decirle cómo debe actuar o qué debe sentir. Ya que esto es individual y diferente en cada persona.
  • Evita frases como “Yo sé lo que sientes” a menos que también hayas vivido una situación similar.

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