Después de un intento de suicidio

Prevención del suicidio después de un intento.

Prevención del suicidio después de un intento.

Es normal que en estos momentos te sientas confundido, exhausto, enfadado y/o avergonzado. Es normal porque el propio intento y las reacciones de la gente pueden dejarte desorientado. Necesitas escuchar que las personas logran salir de esto, aún las personas que se sienten tan mal como tú te estás sintiendo ahora. Puedes superar estos sentimientos y tener una vida satisfactoria en la que no tengan cabida los pensamientos suicidas o en la que aprendas a vivir con estos pensamientos sintiéndote seguro/a.

Pasos a seguir tras el alta médica:

  • Cuéntaselo a tu terapeuta, un amigo, un familiar o a quien pueda ayudarte. Si no tienes terapeuta , concierta una cita con un profesional de la salud mental lo antes posible.
  • Pide información sobre lo que te ha ocurrido, las consecuencias y el tratamiento recibido.
  • Haz una lista de lo que debes hacer cada día cada hora, y no te apartes de ella, sigue lo que viene escrito. Pon prioridades para las cosas que necesiten hacerse primero. Tacha las tareas que vas cumpliendo. Una lista escrita te da sentido de predecibilidad y control. El tachar las tareas según las vas haciendo te da un sentido de haberlas cumplido.
  • En tu lista diaria no olvides incluir al menos 2 períodos de 30 minutos para actividades de las que pudiste disfrutar en el pasado: escuchar música, tocar un instrumento, meditar, darte un baño, oler bien, leer un libro o revista, coser, escribir, ir de compras jugar a algo, ver una película o televisión, trabajar en el jardín, jugar con tu mascota, realizar tu hobby, dar un paseo.
  • Cuida tu salud física. Come una dieta equilibrada. No te saltes comidas. Incluye suplementos vitamínicos o de herbolario para estar mejor, consultando en tu herboristería. Duerme tanto como necesites, da uno o 2 paseos de 30 minutos cada día o ve al gimnasio, juega a algún deporte.
  • Asegúrate de pasar al menos 30 minutos cada día al sol. La luz brillante y los rayos solares se ha descubierto que son muy beneficiosos para todo el que tiene depresión.
  • Puede que no te sientas con muchas ganas de tener relaciones sociales, pero asegúrate de hablar con alguien varias veces al día. Da igual hablar de tus sentimientos o de cualquier cosa, cuanto más reduzcas tu aislamiento social, más beneficio encontrarás.
  • Recuerda que aunque parezca que nunca va a acabar el malestar que estás sintiendo, el malestar no es una condición permanente.

Identifica los detonantes de tu malestar

  1. Reflexiona sobre la causa o comienzo de los pensamientos suicidas (Si es posible, mejor en compañía). Puede que sea una fecha, un comentario, un acontecimiento, un objeto…¿Cuál fue la “gota que colmó el vaso”? Procura reducir el efecto de los eventos o circunstancias al mínimo y trata de responder ante ellos de una manera diferente. Puede ayudarte llevar un diario donde registres tus estados de ánimo, pensamientos y planes
  2. Aprende a reconocer cuando vas a tener una crisis aguda, te ayudará a saber cuándo debes poner en marcha tu PLAN DE SEGURIDAD y a recurrir a tiempo a las personas que te pueden ayudar
  3. Pon en marcha tu PLAN DE CRISIS. Si le cuentas a tus personas de confianza cuáles son tus circunstancias, ellas podrán ayudarte. Si cuentas con su ayuda, quizás puedas pactar un “contrato de no agresión”, que te refuerce en los momentos de mayor fragilidad. Recuerda que el impulso suicida, por su propia naturaleza, es siempre TRANSITORIO
  4. No utilices las amenazas suicidas ni el intento de suicidio para intentar conseguir algo que no eres capaz de otra manera. Por lo general en el caso de que tengas éxito, éste será pasajero. Nada se mantiene bajo la amenaza de suicidarse. No podemos mantener a alguien a nuestro lado o conseguir algo bajo la amenaza y manipulación.

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